El Espectrómetro Láser de alta precisión para medir isótopos estables de Hidrógeno (H) y Oxígeno (O) en muestras líquidas (marca Picarro) se encuentra en pleno funcionamiento. Resulta clave para el Grupo de Estudios Ambientales (GEA) del Instituto de Matemática Aplicada San Luis (IMASL). Su actualización fue posible gracias al subsidio otorgado por la Fundación Williams mediante la convocatoria: “Fondos para la reparación y actualización de equipamiento científico - 80 años de la Fundación Williams”. De este modo, el equipo está listo para continuar con las investigaciones y seguir aportando conocimiento al instituto y sus investigadores.
Este equipo permite comprender el origen del agua, trazar su recorrido desde que precipita hasta que es evaporada o transpirada por las plantas, entender qué proporción del agua subterránea y de lluvia alimenta los caudales, cuán evaporados están los cuerpos de agua, entre otras cosas. Además, mediante este equipo se brindan servicios a terceros de alto nivel. Para asegurar el correcto funcionamiento del equipo, el GEA participa de ensayos de intercomparación periódicos junto al Organismo Internacional de Energía Atómica (IAEA) que permite certificar la calidad de las mediciones realizadas con el espectrómetro láser.
Para un instituto científico, tener un equipo de este tipo en pleno funcionamiento, es una gran noticia porque evita derivar muestras a otros centros y mantiene activas líneas de investigación y servicios.
¿Qué es el espectrómetro láser Picarro?
El IMASL tiene registrado entre su equipamiento un analizador de isótopos estables de agua Picarro L2120-i. La marca está asociada a equipos que usan tecnología CRDS (Cavity Ring-Down Spectroscopy), una técnica láser de altísima precisión que mide cómo absorben luz determinadas moléculas dentro de una cavidad óptica.
En el caso del IMASL, el equipo se utiliza para analizar: Isótopos estables del agua, relaciones Oxígeno-18 / Oxígeno-16 (¹⁸O/¹⁶O) y relaciones Deuterio / Hidrógeno (²H/H). Sus responsables técnicos son María Poca, Silvina Ines Ballesteros, Ricardo Andrés Páez y Marcelo Daniel Nosetto.
¿Para qué sirve eso en la práctica?
Este tipo de análisis permite responder preguntas como: ¿De dónde viene el agua subterránea? ¿Cómo circula el agua en los ecosistemas? ¿Qué procesos climáticos o ambientales están ocurriendo? ¿Cómo reconstruir el origen y el movimiento del agua en una cuenca o inclusive una región? ¿Cuál es el tiempo de residencia del agua en una cuenca?