CIENCIAS BIOLÓGICAS Y DE LA SALUD

Aedes aegypti, un problema que se soluciona con la ayuda de todos

Una investigadora del CONICET explica cómo es el vector de las enfermedades que preocupan a Latinoamérica y de qué manera controlar su población.


Larvas de Aedes Aegypti. Foto: gentileza investigadora | CONICET Fotografía.

Originaria de África, Aedes aegypti es una especie de mosquito que se desarrollaba en ambientes de la naturaleza muy parecidos a lo que hoy son recipientes artificiales. Con el tiempo este insecto se fue adaptando a la cercanía del hombre porque le ofrece una gran cantidad de hábitats para su desarrollo como vasijas, frascos, regaderas, etc.

Esta especie representa un grave problema para la salud pública mundial porque es el principal vector de enfermedades como fiebre amarilla, dengue, chikunguña y zika. Sylvia Fischer, investigadora independiente del CONICET en el Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires (IEGEBA, CONICET-UBA) y del Grupo de Estudio de Mosquitos de la FCEN-UBA estudia la biología y dinámica poblacional del Aedes aegypti para lograr reducir su abundancia frente al alerta epidemiológico.

 

¿Cómo llegó el mosquito a América?

Antiguamente los barcos de esclavos traían toneles con agua para el viaje y juntaban agua de lluvia durante el camino. Las larvas del mosquito venían desarrollándose ahí. En Sudamérica hay registros de fiebre amarilla urbana muy antiguos, prácticamente desde la conquista de América que llegan hasta la parte sur de Brasil, Misiones y toda la cuenca del Paraná hasta Buenos Aires, donde hubo una epidemia muy grande en 1871 en la que murieron miles de personas. A raíz de esta enfermedad se empezaron a hacer grandes campañas de control y erradicación. Entre 1930 y 1960, en pleno auge de los insecticidas, se fumigó prácticamente toda América. Había muchos recursos puestos en su control y se logró erradicar en parte de los países, incluida Argentina.

 

Entonces, ¿cómo resurge su aparición?

Al bajar los niveles de enfermedad y recursos disponibles se redujeron las medidas de control y probablemente aparecieron mosquitos resistentes a los insecticidas. Es probable que hayan quedado relictos, lugares donde este mosquito seguía criándose y esas poblaciones empezaron a recolonizar el territorio.

 

¿Cómo Aedes aegypti recolonizó América?

Probablemente no fueron hembras volando de una casa a la otra y colonizando. Si bien lo pueden hacer, las distancias que vuelan son cortas: generalmente menos de 40-50 metros, si bien hay observaciones de que se pueden dispersar hasta 1 km en casos extremos. Entonces se piensa en lo mismo que cuando llegó a América: dispersión pasiva, es decir, en recipientes con agua y más frecuentemente en forma de huevos adheridos a recipientes que en algún momento contuvieron agua y que volverán a contenerla. El caso más paradigmático son las cubiertas de autos en desuso que por su forma es difícil sacarles toda el agua y son ambientes muy óptimos para el insecto porque es un lugar oscuro, no tiende a secarse rápidamente y tiene aislación térmica.

 

¿Cuántos huevos puede poner?

En promedio 60 huevos pero depende de muchas variables como el tamaño del insecto, que a su vez depende de cuanta comida tuvo como larva. Una larva que se crió en un ambiente con mucha materia orgánica da como resultado un adulto de mayor tamaño y con mayor fecundidad que puede poner entre 80 a 100 huevos. La hembra pone los huevos no necesariamente en el mismo recipiente, sino que los reparten entre varios, y estos huevos son de resistencia viven muchos meses. Cada vez que alguien deja un balde o bebedero descuidado o piletas semivacías, las hembras pueden poner huevos. Esta oferta hace que la población sea gigantesca por eso es el hincapié en reducir la cantidad.

 

¿Los mosquitos viven en agua limpia?

Cuando dejás un recipiente con agua limpia las hembras lo localizan y ponen sus huevos, pero las larvas necesitan materia orgánica entonces no les es favorable para su desarrollo porque les falta comida. Se pueden criar en cualquier acumulación de agua limpia o menos limpia, con algas u hojas, y pueden estar en cualquier lado que uno no sospeche. Hay que entrenar el ojo.

 

¿Y en acumulaciones de agua naturales, como lagos o lagunas?

No se crían en ninguna acumulación en el suelo o tierra, ni en zanjas, ni en lagunas, ni en charcos. Pueden tener larvas de mosquitos pero de otras especies. Aedes aegypti busca un sustrato sólido sobre el cual depositar los huevos y no le gustan los recipientes de gran tamaño.

 

¿Qué medidas son útiles para evitar su propagación?

Controlarlos. Si logramos reducir las abundancias de mosquitos y por ende bajar la transmisión de enfermedades, probablemente podamos cortar el riesgo epidemiológico aunque no eliminemos definitivamente a la especie. Si cada uno hace el control de los recipientes en su propio territorio, en la casa, en la escuela o en la oficina, estaríamos logrando algo fundamental. El problema es que en general la población no sabe que eso es lo más importante. Hay una tendencia a confiar en las soluciones tecnológicas o sofisticadas como fumigación o vacunas. Si conoces cuál es el problema, por eso estudiamos la biología del insecto, podés saber cuál es su punto débil y eso es cuando está en el recipiente que no se puede defender, las larvas no se pueden ir a ningún lado, el adulto volando va a donde quiere. Hay falta de información, se confía en las soluciones tecnológicas y muchas veces se hacen campañas de fumigación para decir que se está haciendo algo.

¿Sirve la fumigación en esos casos?

Fumigar las plazas no porque los mosquitos no están ahí, es una respuesta a una demanda de la población frente a un déficit de educación en este tema. Nuestros abuelos aprendían en la escuela cómo eran las larvas de mosquitos por el problema de malaria y eso dejó de pasar porque bajó prácticamente a cero el número de casos de la enfermedad y se bajó la guardia. El estado tiene que monitorear la situación y educar convenientemente a la gente. Las fumigaciones de adultos en otros ámbitos como en casas, se usan en casos de extrema emergencia cuando por ejemplo hay un caso de dengue en la manzana porque hay una posibilidad de transmisión concreta. Las fumigaciones generan resistencia.

 

¿Por qué?

Se empiezan a necesitar dosis cada vez más altas de veneno para lograr el mismo resultado. Si fumigás y suprimís el 99 por ciento de la población y queda el 1 restante para poner huevos, estos no van a tener competencia de todos los otros más vulnerables entonces en la siguiente generación hay una población más grande de resistentes. La fumigación es una herramienta para los momentos de extrema necesidad cuando hay casos de transmisión, debería estar reservada para eso porque afecta a muchas especies no blanco y genera una falsa sensación de seguridad en la población que deja de preocuparse por los recipientes.

 

¿Los repelentes funcionan contra el Aedes aegypti?

Sí, no hay que usarlos indiscriminadamente pero es una buena medida de protección mientras estás afuera. También es importante el uso de mosquiteros y evitar floreros con agua porque aunque se cambie el agua, las larvas pueden quedar adheridas a las raíces. Es difícil porque es una práctica cultural como otras muy arraigadas como juntar agua de lluvia para regar. No se percibe correctamente el problema, debemos pensar en lo que cada uno puede hacer.

Sylvia Fischer es Doctora en Ciencias Biológicas en la UBA e investigadora independiente del CONICET en el Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires (IEGEBA, CONICET-UBA) y del Grupo de Estudio de Mosquitos de la FCEN-UBA, donde además se desempeña como Jefa de Trabajos Prácticos.

Por Cecilia Leone.